LA DETECCIÓN Y EL DIAGNÓSTICO PRECOZ DE LA SORDERA
La detección y el diagnóstico precoz de una deficiencia auditiva implican una labor audiofonológica que permita prevenir un retraso del lenguaje y de las dificultades escolares y de integración social de los niños afectados.
De acuerdo con las recomendaciones 12/1, 12/2, 12/3,
21/1, 24/1
del BIAP, del Joint Committee on Infant Hearing 1984 - Position Statement
ASHA 36, 38 - 41 - 1994, del European Consensus Statement on Neonatal Screening
(Milán - mayo 1998) y de la experiencia adquirida, se deben tener
en cuenta los siguientes principios generales.
Además del examen clínico O.R.L.,
las técnicas de detección y de confirmación de diagnóstico
son múltiples y en constante evolución: audiometría
del comportamiento, impedanciometría, otoemisiones acústicas
provocadas, potenciales evocados auditivos….. Su puesta en funcionamiento
por un equipo especializado sigue siendo el único método
fiable, y autorizará el anuncio de un diagnóstico o la aclaración
de una duda.
En el momento en que se reconoce una deficiencia auditiva, es indispensable llevar a cabo un seguimiento audiofonológico inmediato y adecuado al grado de la deficiencia. Deberá ser completado por una investigación etiológica.
Sin embargo, en los países o regiones donde
el seguimiento audiológico es imposible o difícil debido
a la ausencia de estructuras adecuadas, la detección y el diagnóstico
precoz se recomienda para que los niños afectados puedan gozar de
las medidas adecuadas que les permitan el acceso a un lenguaje oral o de
signos.
Montpellier, mayo 2000