Recomendación BIAP
21-25
Asesoramiento
familiar para casos de niños con minusvalías múltiples y afección de la
audición
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« Historia aún en sus
inicios, jalonada de incertidumbre, historia que se vive en las dos vertientes
de la esperanza y de la ansiedad.
Para soportar lo
insoportable, hace falta engatusar al tiempo, desmigarlo, encerrarse en el
presente. Hay aún demasiadas incógnitas, demasiados posibles que se pierden,
demasiados imposibles que se pegan.
Cada día inscribe más
fuertemente la verdad de la herida, cada progreso queda empañado por las
imperfecciones, marca sus límites al mismo tiempo que eclosiona.
Extraña dialéctica que se
vive día a día. »
« Construire
Fabrice », de Suzanne Mollo
(socióloga, madre de
Fabrice, que sufre enfermedad cerebral motora)
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Preámbulo
El descubrimiento de una
afección de la audición -periférica o central- en un niño con otra minusvalía,
o el descubrimiento de una minusvalía asociada a la sordera ya conocida, son
situaciones que reactivan el sufrimiento y la inquietud de los padres, y mete
además a los profesionales en apuros.
En efecto, el diagnóstico
(y por consiguiente el proyecto) no puede establecerse más que de manera progresiva.
¿Cuáles son las deficiencias, cuáles las potencialidades ? Todo esto,
además, será modulado por las posibilidades de la plasticidad neuronal, aún
desconocidas …
Esta potencial
plasticidad justificará que se lleven de manera paralela las investigaciones
diagnósticas y un soporte educativo precoz. Frecuentemente, las investigaciones
médicas se realizarán progresivamente, mientras que el diagnóstico (o la
etiqueta sindrómica) será anunciado mucho más tarde.
Con la idea de que las
herramientas a disposición sean complementarias, se debe considerar el problema
auditivo periférico y/o central sin importar cuál o cuáles sean la o las
minusvalías asociadas.
Particularidad de las minusvalías múltiples
El equipo que realizará
el seguimiento del niño suele ser frecuentemente informal. Cada uno de los
especialistas interviene al llegar su turno, ya se trate de médicos (pediatra,
neuropediatra, otorrino, audiofonólogo, reeducador físico, oftalmólogo,
psiquiatra, genético …), de psicólogos, de paramédicos (fisioterapeuta,
especialista en psicomotricidad, logopeda, audioprotesista …), de educadores o
maestros.
El BIAP recomienda
vigilancia a todos los profesionales que estén interviniendo en el tratamiento
del niño, ya que sus observaciones, así como las de los padres, serán
primordiales para la detección de perturbaciones sensoriales auditivas y/o
visuales en el niño con minusvalías múltiples. Lo mismo se aplica para la
detección de problemas asociados a una sordera aparentemente aislada.
El BIAP recomienda :
- la formación contínua de los profesionales concernidos
- la atención multidisciplinaria precoz
- el compartir conocimientos sobre minusvalías raras o sus posibles complicaciones
- la coordinación del equipo y del proyecto para el niño
-
el asesoramiento familiar precoz, con objeto de
sensibilizar a los padres a observar los progresos de su hijo (véase
recomendación BIAP 25-1)
El proyecto debe estar
construido con los padres y tener en cuenta sus prioridades. Esta cooperación
debe apoyarse en sus deseos primordiales en función de los resultados de
evaluaciones neurológicas, psicológicas y neuropsicológicas lo más completas
posible, particularmente con detección de las « emergencias ». Los remedios no
serán eficaces si no se han identificado con precisión las competencias y los
recursos del niño.
El BIAP insiste en la necesidad de escuchar a las familias,
puesto que son los observadores privilegiados del comportamiento cotidiano del
niño, pero también recomienda acompañarlas en sus interrogantes e inquietudes,
afin de evitar el « nomadismo », el « vagabundeo
diagnóstico » así como terapias injustificadas o inadaptadas.
El anuncio de la sospecha
y más tarde de los diagnósticos deberán realizarse con prudencia.
Aspectos más específicos del asesoramiento
En lo que respecta a los padres :
-
Las sucesivas
investigaciones médicas van a ocasionar una « partición » del niño,
de sus problemas y de la atención que va a ser necesaria. Cada examen que se
realiza es vivido como un replanteamiento del futuro y por consiguiente del
proyecto para el niño. Para atenuar esta impresión por parte de los padres, el
BIAP recomienda la coordinación entre los profesionales.
-
Los padres, divididos
entre las informaciones que les ofrecen los diversos profesionales, establecen
frecuentemente un vínculo de confianza especial con uno de ellos, que pasa a
ser la « referencia ». Es
importante que esta persona sea consciente de esta misión y la asuma, o que
sepa orientar hacia una persona eventualmente más competente. En función de
ciertas prioridades, la « referencia » puede cambiar, y esta decisión
de los padres debe respetarse.
-
Ciertas minusvalías
son menos duras de afrontar que otras, y pueden representar una
« minusvalía refugio ». Aún queriendo a toda costa no faltar a la
verdad, hay que tener cuidado de no destruir el equilibrio precario que se ha
establecido, de ahí la importancia de un asesoramiento ajustado al momento que
viven los padres.
-
La situación
particular en caso de adaptación de un implante coclear requiere una
información precisa, emitiendo las reservas necesarias en cuanto a los
resultados, en función de las esperanzas de los padres (véase recomendación CT
07).
En lo que respecta a los profesionales :
-
Ciertas minusvalías no
son detectadas. Será la evolución de la patología, pero también de los
conocimientos, que permitirán o no completar progresivamente las
investigaciones. Todos los elementos tienen su importancia a la hora de
prevenir y de asegurar un seguimiento óptimo.
-
La multiplicidad de
minusvalías hace aún más vulnerables a los padres. Acompañarlos en un
asesoramiento es por lo tanto más complejo. Los profesionales serán puestos en
tela de juicio, confrontados a sus límites y a los de sus conocimientos; deben
mantener la modestia.
-
Un sostén psicológico
para los equipos profesionales es también necesario. Ante la lentitud o
ausencia de evolución es necesario un lugar para expresar las dudas, las
dificultades, el hastío …
Pasaje de la adolescencia a la edad adulta :
El asesoramiento familiar
y la formación de los equipos siguen siendo primordiales en la edad adulta. La
continuación de la atención, manteniendo todas las estrategias aumentativas o
alternativas, es necesaria para evitar un retroceso en las facultades
adquiridas y permitir el reconocimiento de ciertas complicaciones relacionadas
con la evolución de la patología.
Mallorca, mayo 2002