Recomendación 25/02
 

“ASESORAMIENTO FAMILIAR A PADRES DE NIÑOS SORDOS CANDIDATOS A, O PORTADORES DE, UN IMPLANTE COCLEAR”

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    “El asesoramiento familiar (A.F.) es parte integrante de la intervención con el niño sordo y su familia, desde el momento en el que se detecta la deficiencia auditiva, (Rec. 25/01) haya o no un proyecto de posible implantación. En el caso de que existan handicaps múltiples con afectación de la audición, el A.F. deberá tener en cuenta la particularidad de dicha situación.

    Desde el momento en el que el niño cumple los requisitos necesarios para la realización de un implante coclear, interviene el equipo quirúrgico. Este “momento” de incertidumbre es especial, ya que en él se crea una dinámica particular tanto en los padres como en los equipos implicados, con respecto al resurgimiento de una esperanza de “curación” de la deficiencia auditiva del niño.

    El asesoramiento familiar debe ser un ámbito libre en el que puedan expresarse las emociones provocadas por esta nueva alternativa protésica, que implica una intervención quirúrgica.

    Las condiciones necesarias para que los padres puedan tomar una decisión requieren que se les dedique un espacio, un tiempo y que exista un equipo de personas disponibles:

    Más allá de la información pre-y post implante que debe darse a los padres (cfr. Rec. 07/01) y, además del contenido del A.F. ya descrito (cfr. Rec. 25/01), es indispensable ofrecer un apoyo específico en el momento en el que los padres se enfrentan a un proyecto de implante coclear.

    Si el equipo quirúrgico no es el mismo que el que va a realizar el seguimiento del niño, tienen la obligación de colaborar a fin de llegar, por ambas partes, a un consenso coherente aunque no necesariamente idéntico. El equipo quirúrgico debe realizar el seguimiento a los padres y al niño durante todo el proceso de “peri-implantación” exponiendo la realidad con tacto y veracidad.

     El asesoramiento familiar (A.F.) debe consistir en un seguimiento continuo a lo largo de todas las fases del proceso. Dicho asesoramiento deberá estar sobre todo presente en el acto quirúrgico y en el momento de la activación de los electrodos. Deberá tener en cuenta el perfil global de los padres y del niño, especialmente durante el período de información, si esta se apoya en documentos visuales o si incluye encuentros con otros padres de niños portadores de un implante coclear.

     El A.F. debe tener en cuenta la nueva fragilidad emocional de los padres y la necesidad de una recuperación de energía frente a su hijo “auditivamente diferente”: la alternativa de un implante coclear reactiva todas las emociones y aparece como “un despertador de la esperanza”, “una reapertura de lo posible”. Las modalidades anteriores de comunicación padres-hijos deben llevar a la elaboración de un nuevo proyecto donde se vuelva a reforzar la educación auditiva.

    El A.F. es psicológicamente específico:

     El A.F. debe ayudar a los padres a no confundir “expresión oral y comunicación”, a no cargar todo el peso de la educación en el terreno de la lengua oral, a no excluir el uso de ayudas a la comunicación.
 
 

Montpellier, mayo 2000